El origen de la tecnología del hidrógeno para producir electricidad es de 1842, cuando el físico gales William Grove consiguió revertir el proceso de electrólisis para producir electricidad y agua. Más de 100 años después GM con esta tecnología presentó al mundo la Electrovan que podía alcanzar los 100 km/h de velocidad punta y rozar los 200km de autonomía.

Ería en 2002 cuando Toyota comenzó a trabajar en este sistema que desembocaría en el Mirai que fue presentado en 2014. Honda se adelantó con el modelo FCX Clarity y comenzó a comercializarse en EEUU en 2008. Hyundai en 2013 lanzó el ix35 Fuell Cell.

¿Cómo el hidrógeno es capaz de impulsar el coche?

El hidrógeno se almacena en depósitos normalmente colocados bajo los asientos.

El oxígeno es aspirado, filtrado y comprimido desde el exterior para ser inyectado en la pila de combustible.

Dentro de la cámara, el oxígeno se mezcla con el hidrógeno siendo el resultado electricidad y agua. El hidrógeno que se oxida durante la electrólisis inversa y los electrones que pierde forman para de la corriente eléctrica. Las únicas emisiones que saldrán será agua.

La electricidad es enviada a una o varias baterías para que se almacene, no va directamente al motor, de esta forma siempre habrá energía a demanda del conductor.

La electricidad almacenada abastece el motor y por tanto el movimiento de las ruedas motrices.

Las ventajas de estos vehículos son:

 

Son Ecofriendly con zero emisiones, por lo tanto disfrutan de las mismas ventajas que se otorgan a híbridos o eléctricos.

  • Por otro lado, no necesitan un enchufe para recargarse lo que facilita su movilidad.
  • Además cargar el depósito nos llevará el mismo tiempo que cargar un depósito de gasolina, y las petroleras no tendrán que desembolsar grandes sumas de dinero para su adecuación.
  • La autonomía del vehículo es similar a la que tenemos con los vehículos fósiles.

Pero también es un vehículo con grandes desventajas:

  • Hay pocas hidrogeneras a nivel mundial, en España sólo contamos con 6.
  • Son motores poco eficientes, lo que significa que consumen gran cantidad de energía para conseguir su objetivo.
  • Tanques de duración limitada a 15 años y motores poco potentes son también dos grandes desventajas.
  • Aunque el hidrógeno es un bien ilimitado su producción es altamente contaminante dado que los materiales de con los que se fabrica la batería son sacados de minas y han de viajar por el mundo en cargueros.
  • Son vehículos con un elevado coste de fabricación y su venta está en torno a los 80.000€ por vehiculo, en la actualidad encontramos marcas como Toyota, Hyundai, Honda, Mercedes, BMW, Volkswagen o GM o Renault incluso con vehículos comerciales propulsados por hidrógeno.

Sin duda el hidrógeno será una de las opciones de futuro para consolidar el año 2050 el fin de la utilización de combustibles fósiles acordado en la Cumbre de París de 2015.

Podéis ampliar información en:

El hidrógeno llega a los vehículos 

Llega el hidrógeno a los vehículos comerciales de Renault

Vehículos de hidrógeno: ¿son una alternativa real? 

Coche de hidrógeno: qué es y cómo funciona

Así funcionan los coches con el elemento más abundante del universo